domingo, 14 de agosto de 2016

Wolofs






Los wolof son un pueblo de África occidental que se extiende principalmente por Senegal, Gambia y Mauritania, aunque también existen comunidades wolof en Malí, especialmente en la región de Kayes. En Senegal constituyen el principal grupo étnico, representando aproximadamente el 40 % de la población, aunque la influencia del pueblo y de su lengua es mucho mayor que ese porcentaje debido a la utilización del wolof como lengua de comunicación entre personas de diferentes grupos étnicos.

Su idioma, el wolof, cuenta con más de 8 millones de hablantes si tenemos en cuenta tanto a quienes lo tienen como primera lengua como a quienes lo utilizan como segunda lengua. De hecho, el wolof se ha convertido en una de las principales lenguas de comunicación de Senegal y tiene una presencia especialmente fuerte en las ciudades. También es hablado en Gambia y Mauritania, mientras que en Senegal convive con otras lenguas nacionales y con el francés, que continúa siendo la lengua oficial del Estado.

En cuanto a la religión, los wolof son predominantemente musulmanes suníes, con una fuerte presencia de las grandes cofradías sufíes que han tenido un enorme peso en la historia religiosa y social de Senegal. El islam ha desempeñado un papel fundamental en la sociedad wolof, aunque también han sobrevivido elementos de las antiguas tradiciones religiosas africanas. Asimismo, existen minorías cristianas y personas que mantienen determinadas prácticas y creencias tradicionales.


Se cree que los orígenes de los wolof son anteriores a la formación de los grandes imperios medievales de África occidental, aunque durante mucho tiempo se ha sostenido la idea de que algunos de sus antepasados emigraron hacia el territorio de la actual Senegal tras la desintegración del antiguo Imperio de Ghana, durante los siglos XI y posteriores. Esta interpretación aparece en algunas reconstrucciones históricas, pero no podemos afirmar que todos los wolof procedieran de una única migración desde Ghana. Los orígenes del pueblo wolof son más complejos y se relacionan con los diferentes movimientos de población que tuvieron lugar en Senegambia durante la Edad Media. Las evidencias arqueológicas tampoco permiten establecer de manera definitiva una migración concreta que pueda identificarse exclusivamente como “la llegada de los wolof”.

Las tradiciones orales de los wolof y de otros pueblos de Senegambia conservan relatos sobre sus antiguos gobernantes, migraciones y fundadores. Algunas de estas tradiciones remontan los acontecimientos a los siglos XII y XIII y relacionan los orígenes de determinados linajes con poblaciones fulbe o fulani. Sin embargo, estas narraciones deben entenderse como parte de la tradición oral y no necesariamente como hechos históricos demostrados. La figura de Ndiadiane Ndiaye, considerado tradicionalmente fundador del Imperio Jolof, es un buen ejemplo de esta combinación entre memoria histórica, tradición y elementos legendarios.

Los wolof cuentan además con una importante tradición de griots, conocidos en wolof como gewel, especialistas de la palabra que tradicionalmente transmitían de generación en generación genealogías, historias, relatos, alabanzas y la memoria de las familias y de los gobernantes. No eran simplemente “contadores de historias”, sino personas que desempeñaban una función social muy importante dentro de la sociedad, conservando y transmitiendo conocimientos que en buena medida dependían de la tradición oral. Los griots formaban parte de un sistema social de grupos profesionales hereditarios existente entre los wolof y otros pueblos de África occidental.

Gracias a esta tradición oral podemos conocer numerosos aspectos del pasado wolof que no quedaron registrados inicialmente por escrito. Sin embargo, al estudiar estas tradiciones debemos distinguir entre memoria histórica, genealogía, tradición y hecho documental, ya que las narraciones transmitidas oralmente pueden incorporar elementos simbólicos y legendarios junto a recuerdos de acontecimientos reales.

Se sabe que antiguamente la región de Senegambia estuvo marcada por constantes luchas entre diferentes grupos, reinos y linajes que aspiraban a controlar las tierras, las rutas comerciales y las poblaciones. Con el paso del tiempo fueron surgiendo diferentes formaciones políticas, entre ellas Jolof, Waalo, Cayor y Baol, mientras que otros territorios estaban habitados por pueblos serer, fulbe, mandinga y otros grupos de la región. El poder político fue cambiando constantemente mediante alianzas, guerras, rebeliones y disputas entre gobernantes.


                                            estados que conformaban el imperio wolof antes de separarse

Posteriormente daría inicio el llamado Imperio Jolof o Wolof, una de las grandes formaciones políticas de la Senegambia medieval. Su historia fue larga, pero no permaneció durante más de 800 años como un imperio centralizado e ininterrumpido. Con el paso del tiempo, el poder del Jolof fue cambiando y, especialmente a partir de los siglos XVI y XVII, fueron adquiriendo cada vez mayor importancia diferentes Estados wolof, como Cayor, Baol, Waalo y el propio Jolof.

El Imperio Jolof llegó a estar formado por diferentes territorios y Estados vinculados entre sí bajo la autoridad de un soberano, conocido como Buurba Jolof. Su posición dentro de las redes políticas de África occidental fue cambiando con el tiempo y estuvo relacionada con otros grandes poderes de la región. No debemos entenderlo simplemente como un Estado aislado, sino como parte de un espacio político y comercial en el que también tuvieron importancia los imperios de Ghana y Mali, así como los pueblos mandinga, serer, fulbe y otros grupos de Senegambia.

El constante comercio con los europeos a través de la costa, especialmente con los portugueses desde el siglo XV, transformó progresivamente los equilibrios políticos y económicos de la región. El comercio atlántico, y posteriormente la trata de esclavos, tuvo una enorme repercusión sobre los Estados de Senegambia. Con el debilitamiento de la autoridad central del Jolof surgieron y se fortalecieron Estados wolof como Cayor, que llegó a convertirse en una de las principales potencias políticas de la región.

En los Estados wolof y serer, el rey no gobernaba de manera completamente absoluta. La autoridad del soberano estaba condicionada por otros jefes y dignatarios, y existían mecanismos políticos que limitaban su poder. Entre las figuras de autoridad destacaba el Jaraff, que desempeñaba importantes funciones políticas y participaba en la elección y legitimación del gobernante. El consentimiento de determinados grupos de hombres libres y de los principales jefes era fundamental para el funcionamiento del Estado. Por tanto, aunque existía una monarquía, el poder estaba distribuido entre diferentes autoridades y grupos sociales.

La principal actividad económica de los wolof fue tradicionalmente la agricultura, adaptada a las diferentes condiciones ecológicas de Senegal y Senegambia. El mijo y el sorgo tuvieron una enorme importancia como cultivos alimentarios, especialmente en las regiones más secas, mientras que el arroz adquirió una gran importancia en las zonas más húmedas. También se cultivaban diferentes legumbres y otros productos. Posteriormente, el cacahuete se convirtió en uno de los cultivos comerciales más importantes de Senegal, especialmente durante la época colonial, transformando profundamente la economía agrícola de la región.

También hay que señalar la importancia de la pesca y del arroz en la alimentación de las poblaciones de Senegal y de las regiones costeras y fluviales de Senegambia. La alimentación wolof tradicional se construyó, por tanto, a partir de una combinación de agricultura, pesca, ganadería y comercio, adaptándose a los diferentes ambientes de la región.

La sociedad wolof

Los wolof desarrollaron una sociedad con una estructura social compleja. Tradicionalmente se distinguían grandes categorías sociales como los géér, que agrupaban a las personas libres; los ñeeño, vinculados a diferentes profesiones y oficios considerados hereditarios; y los jaam, personas que se encontraban en diferentes situaciones de dependencia o esclavitud.

Dentro de estas categorías existían numerosas subdivisiones. Entre los géér se encontraban los grupos de nobleza y las personas dedicadas principalmente a la agricultura, mientras que entre los ñeeño se encontraban especialistas como herreros, trabajadores del cuero, tejedores, joyeros, músicos y griots. Los jaam, por su parte, podían encontrarse en diferentes situaciones y grados de dependencia. Por ello, no sería correcto reducir la sociedad wolof simplemente a tres “clases” completamente homogéneas.

Los matrimonios entre personas pertenecientes a determinados grupos sociales podían estar sometidos a fuertes restricciones y normas tradicionales. Estas diferencias sociales llegaron a tener una enorme importancia en la vida cotidiana y en la organización de las comunidades wolof, aunque también existieron mecanismos de movilidad y cambios de estatus a lo largo del tiempo.

Los wolof seguían además un complejo código de conducta basado en el estado social, la familia, el honor y las obligaciones hacia la comunidad. Una persona perteneciente a una posición social elevada estaba obligada a mantener determinadas normas de comportamiento, mostrando autodominio y dignidad, evitando acciones que pudieran deshonrar a su familia y cumpliendo sus obligaciones sociales y religiosas.

La sociedad wolof también desarrolló una importante cultura de la elegancia, la vestimenta y los adornos corporales. Las mujeres wolof son conocidas por sus elaborados vestidos y sofisticados peinados, y la moda y la estética wolof han tenido una influencia considerable sobre otros pueblos y sociedades de África occidental.

Tradicionalmente, una comunidad wolof podía estar formada por numerosas familias agrupadas alrededor de espacios comunes. Las viviendas podían construirse con diferentes materiales disponibles en cada región y se organizaban alrededor de patios y espacios familiares. En el centro de las comunidades existían lugares de reunión, mezquitas y otros espacios públicos donde se desarrollaba buena parte de la vida social.

Entre esos espacios tenía especial importancia la “casa de la palabra”, lugar asociado a las reuniones y a la transmisión oral de conocimientos. También se celebraban allí diferentes acontecimientos sociales, fiestas, bailes tradicionales y otras actividades comunitarias. La lucha senegalesa, conocida como laamb en wolof, se convertiría posteriormente en una de las expresiones deportivas y culturales más importantes de Senegal.

Tradicionalmente, los wolof eran gobernados por diferentes jefes pertenecientes a las familias y grupos de la nobleza. El poder no dependía únicamente de la sucesión hereditaria directa, sino también de complejos mecanismos de elección, legitimación y alianzas entre las familias gobernantes.

La riqueza generada por el comercio atlántico y, especialmente, por la trata de esclavos, transformó profundamente estos equilibrios. Durante varios siglos se produjeron luchas internas entre diferentes familias y gobernantes que competían por el poder, el control de las rutas comerciales y el acceso a los recursos. Los Estados wolof de Senegambia estuvieron, por tanto, sometidos a constantes cambios políticos, alianzas, guerras y rebeliones.

Los jefes locales desempeñaban funciones administrativas y políticas, participando en el mantenimiento del orden, la recaudación de tributos y la relación entre las comunidades locales y las autoridades superiores. El sistema político wolof no era, por tanto, una estructura absolutamente centralizada, sino una compleja red de soberanos, nobles, jefes locales, familias y autoridades religiosas.

Islam y tradición religiosa

En materia de religión, como señalé anteriormente, los wolof son actualmente predominantemente musulmanes suníes, y las cofradías sufíes han desempeñado un papel fundamental en la historia religiosa y social de Senegal. Sin embargo, la islamización de los wolof no fue un proceso instantáneo ni completamente uniforme. Durante siglos coexistieron las nuevas creencias islámicas con elementos de las antiguas tradiciones religiosas africanas.

A partir de los siglos XVIII y XIX, el islam adquirió una influencia cada vez mayor en la sociedad wolof, y posteriormente las cofradías sufíes se convertirían en instituciones fundamentales de la vida religiosa, económica y social de Senegal.

Uno de los personajes más importantes de esta historia fue Shaykh Amadou Bamba, fundador de la Muridiyya, una de las grandes cofradías sufíes de Senegal. Su discípulo Shaykh Ibrahima Fall se convirtió igualmente en una figura fundamental de la tradición muridí, especialmente a través de la rama conocida como Bay Fall.

La Muridiyya no fue solamente un movimiento religioso. Con el tiempo se convirtió también en una poderosa comunidad social y económica, profundamente vinculada a la historia del Senegal moderno. Muchos wolof pertenecen actualmente a diferentes turuq, o cofradías sufíes, entre ellas la Muridiyya, la Tijaniyya y la Qadiriyya.

Por ello, la sociedad wolof contemporánea no puede entenderse únicamente desde la perspectiva de su pasado preislámico. El islam, y particularmente el sufismo organizado en cofradías, forma parte fundamental de su identidad religiosa y social, aunque numerosos elementos de las antiguas tradiciones africanas continúan presentes en las costumbres, las concepciones familiares y la cultura popular.


                                            Shaykh Amadou Bamba

                                                     Shaykh Ibra Fall




Bibliografía y fuentes consultadas

  • Diop, Abdoulaye-Bara. La société wolof. Tradition et changement : les systèmes d'inégalité et de domination. Paris: Karthala, 1981; edición consultada/reeditada en 2012.
    Obra fundamental para el estudio de la estructura social wolof, castas, órdenes políticos, esclavitud, monarquía, islam, marabouts y confraternidades religiosas. El estudio combina investigación sociológica, observación directa, entrevistas y tradición oral.
  • Diop, Abdoulaye-Bara. La famille wolof. Tradition et changement. Paris: Karthala, 1985; edición consultada/reeditada en 2012.
    Referencia para aspectos relacionados con familia, parentesco, alianzas matrimoniales, estructuras sociales, castas y órdenes políticos y religiosos.
  • Charles, Eunice A. Precolonial Senegal: The Jolof Kingdom, 1800–1890. Boston: African Studies Center, Boston University, 1977.
    Estudio dedicado específicamente al Reino de Jolof, con contenidos sobre territorio, organización política, luchas sucesorias, gobernantes, jefes, Islam, griots, comercio y relaciones entre Jolof y otros territorios de Senegambia.
  • Cruise O'Brien, Donal B. The Mourides of Senegal: The Political and Economic Organization of an Islamic Brotherhood. Oxford: Clarendon Press, 1971.
    Estudio sobre la Muridiyya, su origen y desarrollo, autoridad religiosa, marabouts, discípulos, organización social y económica, agricultura y transformación de la sociedad senegalesa.
  • Ikuska. «Wolof». Información sobre África.
    Fuente complementaria para datos generales de población, distribución geográfica, lengua, cultura y religión wolof.
  • Investigación personal: Oumar Xavier.

Investigación y elaboración

Investigación personal: Oumar Xavier
A través de África — difusión de la historia africana desde una perspectiva africana, con interés en la divulgación rigurosa y crítica de la historia y las sociedades africanas.


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