El pueblo diola, llamado también Jola o Joola, es un pueblo de África occidental que vive principalmente en Senegal, Gambia y Guinea-Bisáu, especialmente en la región de Casamance, en el sur de Senegal, y en las zonas fronterizas de Gambia y Guinea-Bisáu. Se trata, además, de un conjunto de comunidades que históricamente han estado muy fragmentadas y organizadas en diferentes grupos y territorios. Algunos grupos jola se han denominado tradicionalmente Ajamat o Ajamatau, aunque esta denominación no debe entenderse necesariamente como una autodenominación utilizada de la misma manera por todos los grupos jola.
Al igual que ocurre con otros pueblos de Senegambia, existen tradiciones orales que relacionan los antiguos orígenes de los antepasados de los Diola con regiones situadas mucho más al este, llegando algunas narraciones hasta el valle del Nilo y relacionándolos posteriormente con el mundo mandinga. Según estas tradiciones, diferentes movimientos de población habrían llevado a grupos que posteriormente formarían parte del mundo jola hacia la región de Casamance, Gambia y Guinea-Bisáu. Sin embargo, estas narraciones deben entenderse como parte de la memoria y tradición oral y no como un hecho histórico demostrado. La investigación arqueológica, por su parte, muestra una presencia humana antigua en la Baja Casamance desde al menos el siglo II a. C., mientras que los estudios lingüísticos relacionan las lenguas jola con otras lenguas de la región de Guinea-Bisáu.
Los Diola convivieron históricamente con numerosos pueblos de la región, entre ellos wolof, serer, fulbe, mandingas, bainuk y balanta, entre otros. Las relaciones entre estos pueblos fueron variadas y estuvieron marcadas tanto por el comercio y los intercambios culturales como por las alianzas, los matrimonios, los conflictos y las migraciones. La historia de los Diola no puede entenderse, por tanto, como la de un pueblo aislado, sino como parte de la compleja historia de Senegambia y de la Alta Guinea.
Dentro del mundo jola existen numerosos subgrupos y comunidades, entre ellos los Ajamat, Kassa, Fogni, Blouf o Blouff, Bandial y Karone, entre otros. Estos grupos presentan diferencias lingüísticas, religiosas y culturales, aunque comparten numerosos elementos históricos y culturales. Algunos grupos, especialmente en las zonas de Fogni, mantuvieron intensas relaciones con los pueblos mandingas, llegando a producirse intercambios culturales, matrimonios y relaciones de parentesco. También existieron influencias mutuas en las costumbres, las tradiciones y las formas de organización social.
Las relaciones entre Diola y mandingas fueron especialmente importantes en algunas zonas de Casamance. En determinadas tradiciones históricas se recuerda incluso la existencia de vínculos de parentesco entre familias gobernantes mandingas y grupos diola. Estas relaciones muestran que las fronteras culturales entre los diferentes pueblos de la región nunca fueron completamente rígidas: existieron matrimonios mixtos, intercambios de nombres y linajes, adopción de determinadas costumbres y una intensa convivencia entre comunidades.
Los Diola desarrollaron además una reputación de pueblo resistente a la dominación externa. Durante la expansión de la trata atlántica mostraron, en determinadas regiones y periodos, una fuerte resistencia a la captura y comercialización de personas. La investigación de Olga F. Linares señala precisamente que las características políticas y sociales de muchas comunidades jola, organizadas de manera descentralizada, contribuyeron a retrasar el desarrollo de determinadas formas de esclavitud. Sin embargo, esto no significa que los Diola fueran completamente ajenos a la esclavitud: con el tiempo existieron capturas, incorporación de cautivos y otras formas de dependencia dentro de algunas comunidades. Por ello, es más correcto hablar de una resistencia histórica a determinadas formas de dominación y de trata, en lugar de afirmar que todos los Diola rechazaron la esclavitud en cualquier circunstancia.
Esta característica de autonomía y resistencia también estuvo relacionada con su organización política. Muchas sociedades jola tradicionales fueron descentralizadas y relativamente igualitarias, sin una monarquía central comparable a la de los Wolof, Serer o Mandingas. La autoridad se encontraba distribuida entre familias, aldeas, grupos de edad, autoridades religiosas y otros representantes de la comunidad. Por ello, los Diola pudieron mantener durante mucho tiempo un elevado grado de autonomía frente a los poderes políticos de su entorno.
Por ello, no sería correcto afirmar que «nadie logró colonizar completamente a los Diola», ya que la Casamance terminó siendo incorporada al sistema colonial francés. Sin embargo, sí podemos señalar que las estructuras políticas descentralizadas de muchas comunidades jola hicieron especialmente difícil su sometimiento y favorecieron una larga tradición de autonomía, resistencia y defensa de las instituciones locales.
En materia religiosa, los Diola presentan una realidad diversa. El islam y el cristianismo tienen actualmente una presencia importante, pero también continúan existiendo comunidades y prácticas vinculadas a las antiguas religiones tradicionales. La situación varía considerablemente según el subgrupo y la región: por ejemplo, los Joola de Kassa han conservado una fuerte vinculación con las tradiciones ancestrales, mientras que en otras zonas, como Blouf y Fogni, la influencia del islam ha sido mayor. También existen comunidades cristianas. En muchos casos, las nuevas religiones han coexistido con prácticas y concepciones religiosas tradicionales.
La vida social tradicional de los Diola se organizaba alrededor de familias, linajes y comunidades locales, aunque las formas concretas de organización variaban considerablemente entre los diferentes grupos. Tampoco podemos afirmar de manera general que «los hombres vivían en casas redondas y las mujeres en casas rectangulares» o que la herencia siguiera siempre exactamente una línea paterna, pues la organización doméstica, la residencia y los derechos sobre la tierra presentan diferencias importantes entre las comunidades jola. Los estudios de Linares muestran precisamente que las relaciones de parentesco, residencia, género y acceso a la tierra podían variar considerablemente entre diferentes comunidades.
La sociedad Diola ha sido descrita tradicionalmente como una sociedad sin un sistema de castas comparable al existente entre otros pueblos de Senegambia. No existía una división rígida entre nobles, griots, artesanos y esclavos como la que encontramos, por ejemplo, en determinados sistemas sociales wolof o mandingas. Sin embargo, esto no significa que fuera una sociedad completamente homogénea: existían diferencias relacionadas con la edad, el género, el linaje, la autoridad religiosa, la riqueza y el acceso a la tierra y al trabajo.
Entre los valores tradicionalmente asociados a numerosas comunidades jola encontramos la autonomía, la libertad, la solidaridad comunitaria, el respeto a los antepasados, la protección de la comunidad, el trabajo, el honor y el respeto por la naturaleza. Estos principios se encuentran relacionados con sus sistemas religiosos, sus instituciones comunitarias y sus formas tradicionales de organización. La importancia concedida a la autonomía y a la defensa de la comunidad ayuda a comprender parte de su historia de resistencia frente a diferentes poderes externos.
Esta tradición de autonomía se manifestó también durante el periodo colonial. Los Diola participaron en diferentes formas de resistencia frente a la administración francesa y, como otros pueblos de África occidental, estuvieron afectados por el reclutamiento militar colonial durante las dos guerras mundiales. No obstante, esta cuestión merece ser tratada con mayor detalle en un apartado específico para no generalizar la experiencia de todos los grupos jola.
De hecho, existe un fuerte vínculo histórico y cultural entre los pueblos diola de Senegal y las comunidades jola de Gambia y Guinea-Bisáu, debido a que las fronteras actuales separaron territorios y comunidades que durante siglos mantuvieron relaciones familiares, comerciales y culturales. Gambia es un país de mayoría musulmana, mientras que en la región de Casamance existe una importante diversidad religiosa, con comunidades musulmanas, cristianas y seguidores de las religiones tradicionales. Esta diversidad también se refleja entre los propios Diola, dependiendo de la región y del grupo al que pertenezcan.
Los Diola también son conocidos por sus luchas tradicionales, una práctica de gran importancia cultural en diferentes comunidades de Casamance y otras zonas donde viven los Jola. Estas luchas pueden estar vinculadas a ceremonias, festividades y formas de demostrar fuerza, valor y habilidad, especialmente entre los jóvenes. Sin embargo, no debe entenderse que todos los niños y jóvenes diola participen obligatoriamente en ellas desde los siete años, pues las edades, modalidades y funciones de estas prácticas varían según la comunidad.
Uno de los elementos más importantes de la cultura tradicional de determinados grupos Diola es el bukut, un complejo rito de iniciación masculino que incluye la circuncisión y que marca el paso de los jóvenes hacia la edad adulta. El bukut no es simplemente una ceremonia de circuncisión, sino un proceso mucho más amplio que implica iniciación, transmisión de conocimientos, vínculos entre generaciones, relaciones familiares y cohesión comunitaria. Su duración y las ceremonias que lo acompañan pueden variar considerablemente según la comunidad. Los estudios etnohistóricos señalan, además, que el bukut constituye uno de los elementos fundamentales de la identidad cultural de numerosos grupos jola de Casamance.
El bukut puede considerarse, por tanto, uno de los grandes elementos de cohesión de la cultura Diola. La ceremonia no solamente marca la entrada de los jóvenes varones en la edad adulta, sino que también refuerza los vínculos entre familias y comunidades y permite transmitir conocimientos, valores, tradiciones y responsabilidades sociales de una generación a otra. Por esta razón, su importancia va mucho más allá de la propia circuncisión.
La antigüedad y las características de estos ritos de iniciación han despertado también el interés de investigadores y antropólogos, que han estudiado sus posibles relaciones con otras tradiciones de iniciación existentes en África occidental. Sin embargo, no existe una demostración histórica que permita afirmar que el bukut procede directamente de determinados pueblos o de las llamadas «tribus perdidas de Dan», por lo que esta cuestión debe considerarse una hipótesis o una cuestión abierta de investigación y no un origen demostrado.
La religión tradicional de los Diola constituye una parte fundamental de su cultura y de su concepción del mundo. En numerosas comunidades jola existe la creencia en un Dios creador supremo, aunque su nombre y las formas de concebirlo pueden variar según el grupo y la región. Entre los Jola de la Baja Casamance aparece el nombre Atemit, asociado al Dios creador y a una realidad superior que se encuentra por encima del mundo visible.
Dentro de esta concepción religiosa, el mundo visible y el mundo espiritual se encuentran estrechamente relacionados. Los antepasados ocupan un lugar importante en la vida religiosa y comunitaria, y existen diferentes prácticas destinadas a mantener la relación entre los vivos, los muertos y las fuerzas espirituales. Por ello, la religión tradicional no se limita a un conjunto de creencias, sino que está profundamente vinculada a la organización de la comunidad, la familia, la naturaleza y las distintas etapas de la vida.
Los Diola también conceden una gran importancia a la naturaleza y a los lugares sagrados. Determinados bosques, árboles, fuentes y otros espacios naturales pueden poseer un carácter religioso y estar vinculados a determinadas fuerzas espirituales. En este contexto aparecen los Boechin, término utilizado en algunas comunidades jola para referirse a determinadas entidades o fuerzas espirituales vinculadas al mundo invisible. No obstante, su significado y función pueden variar entre los diferentes grupos Diola, por lo que no deben entenderse simplemente como «espíritus de la naturaleza» en el sentido occidental.
El respeto por los antepasados, por la naturaleza y por las normas tradicionales forma parte de la vida religiosa de muchas comunidades jola. Las ceremonias religiosas pueden incluir oraciones, sacrificios y ofrendas, así como diferentes rituales destinados a establecer o mantener la relación con las fuerzas espirituales y con los antepasados. Estas prácticas están relacionadas con la protección de la comunidad, la salud, la fertilidad, las cosechas, la transición entre diferentes etapas de la vida y otros aspectos fundamentales de la existencia.
Las ceremonias de iniciación tienen asimismo una gran importancia. En diferentes comunidades jola existen procesos de iniciación relacionados con las distintas etapas de la vida y con la transmisión de conocimientos religiosos y sociales. Los hombres y las mujeres pueden ser iniciados mediante ceremonias diferenciadas y en determinados contextos existen bosques sagrados destinados a estos procesos de iniciación. Los iniciados reciben conocimientos que no necesariamente son transmitidos al conjunto de la comunidad, y algunos de aquellos que alcanzan determinados niveles de conocimiento religioso pueden desempeñar funciones de autoridad espiritual.
Entre las ceremonias de iniciación masculina destaca nuevamente el bukut, que incluye la circuncisión y representa el paso de los jóvenes a la edad adulta. Como hemos señalado anteriormente, el bukut no debe entenderse únicamente como una ceremonia de circuncisión, sino como un complejo proceso de iniciación, aprendizaje, transmisión de conocimientos y fortalecimiento de los vínculos entre generaciones y comunidades.
La concepción tradicional jola también concede una gran importancia a la autonomía y a la libertad individual y comunitaria. La ausencia histórica de una autoridad política centralizada en muchas comunidades y la importancia concedida a la responsabilidad de las familias y de las comunidades locales contribuyeron a desarrollar una fuerte valoración de la independencia. Esto ayuda a comprender la resistencia que diferentes comunidades jola mostraron frente a las imposiciones de poderes externos.
Los conflictos entre determinadas comunidades Diola y las autoridades administrativas de Senegal después de la independencia deben entenderse dentro de un contexto histórico mucho más amplio. En ellos han intervenido cuestiones relacionadas con la identidad, la autonomía, la tierra, la economía, la organización política y las reivindicaciones culturales de Casamance. Por ello, sería demasiado simplista atribuir el conflicto exclusivamente a la defensa de la religión tradicional, aunque la identidad cultural y las tradiciones locales sí forman parte de este complejo proceso histórico.
Con la llegada del cristianismo y del islam, la realidad religiosa de los Diola comenzó a transformarse. El cristianismo fue introducido y difundido durante el periodo colonial, mientras que el islam también se extendió entre diferentes comunidades jola, especialmente a través de sus relaciones con pueblos musulmanes vecinos y de las redes comerciales y religiosas de Senegambia.
En la actualidad, muchos Diola son cristianos o musulmanes, mientras que otros mantienen las religiones tradicionales. También existen diferentes formas de sincretismo religioso, en las que elementos de las antiguas tradiciones jola pueden coexistir con prácticas cristianas o musulmanas. La religión tradicional, por tanto, no ha desaparecido completamente, aunque su práctica exclusiva se encuentra mucho más reducida que en el pasado en numerosas comunidades.
Entre los grupos que conservan con mayor fuerza las tradiciones religiosas ancestrales se encuentran comunidades de Kassa y otras zonas de la Baja Casamance, aunque la situación varía considerablemente de una comunidad a otra. Para muchos Diola, incluso cuando profesan el cristianismo o el islam, determinadas costumbres, ceremonias, lugares sagrados y concepciones heredadas de sus antepasados continúan formando parte de su identidad cultural.
Por ello, la religión tradicional jola no debe contemplarse únicamente como una religión del pasado. Para muchos Diola constituye también una parte de su memoria, identidad y patrimonio cultural, y su conservación se encuentra vinculada a la defensa de determinadas tradiciones, ceremonias, conocimientos y relaciones con la comunidad y con la naturaleza.
Al igual que ocurre con los Wolof, la diáspora senegalesa ha llevado a numerosos Diola fuera de África occidental. Actualmente pueden encontrarse comunidades diola en países como España, Estados Unidos, Canadá, Francia y otros lugares, manteniendo en muchos casos vínculos familiares, culturales y sociales con Senegal, Gambia y Guinea-Bisáu. La emigración ha permitido además que determinadas tradiciones, lenguas, costumbres y formas de organización comunitaria continúen presentes fuera de su territorio de origen.
También hay que señalar que diferentes comunidades Diola mostraron una importante resistencia frente a la expansión colonial francesa. Esta resistencia estuvo relacionada con la defensa de la autonomía de las comunidades locales y con el rechazo a determinadas formas de control administrativo, reclutamiento, impuestos y ocupación del territorio. Sin embargo, al igual que ocurre con otros pueblos africanos, la relación con el poder colonial no fue idéntica en todas las comunidades ni en todos los periodos históricos.
Entre los apellidos asociados a familias y comunidades diola encontramos, entre otros:
Adioye, Assine, Biagui, Badiane, Badiate, Badji, Bassène, Bodian, Batendeng, Batiga, Coly, Deme, Diabone, Diamacoune, Diatta, Diadhiou, Diamé, Diandy, Diassy, Diédhiou, Dième, Djiba, Djibalène, Djiboune, Djicoune, Djihounouck, Ehemba, Goudiaby, Himbane, Lambal, Mané, Manga, Niassy, Ngandoul, Nyafouna, Sadio, Sagna, Sambou, Sané, Senghor, Sonko, Tamba y Tendeng.
No obstante, los apellidos no deben utilizarse por sí solos para determinar de manera absoluta la pertenencia étnica de una persona, ya que existen matrimonios mixtos, migraciones históricas, cambios de identidad y apellidos compartidos entre diferentes pueblos de Senegambia y Guinea-Bisáu. Por ello, esta lista debe entenderse como una relación de apellidos frecuentemente asociados al mundo diola, y no como una clasificación étnica absoluta.
Casamance tierra diola
La Casamance es una región histórica y natural situada en el sur de Senegal, entre Gambia y Guinea-Bisáu, atravesada por el río que lleva su mismo nombre. Se trata de una región de gran diversidad étnica, lingüística y religiosa, aunque los Diola son el grupo étnico predominante especialmente en la Baja Casamance, correspondiente principalmente a la actual región de Ziguinchor. En las zonas de la Casamance Media y Alta existe una composición mucho más diversa, con una importante presencia de mandingas, peul, balanta, bainuk, diola y otros pueblos.
La diversidad religiosa también es una de las características de Casamance. Aunque el islam es mayoritario en buena parte de la región, especialmente en la Casamance Media y Alta, también existe una importante presencia cristiana, particularmente católica, además de comunidades que mantienen prácticas y tradiciones religiosas ancestrales. En determinadas zonas de la Baja Casamance, la presencia del cristianismo y de las religiones tradicionales es especialmente importante. Por ello, Casamance presenta una realidad religiosa más diversa que otras regiones de Senegal, país cuya población es mayoritariamente musulmana.
Casamance posee además una importante historia de resistencia frente al colonialismo y de defensa de las identidades y autonomías locales. Entre las figuras históricas vinculadas a la resistencia anticolonial destacan Djignabo Bassène y Aline Sitoe Diatta, esta última convertida posteriormente en uno de los grandes símbolos de la resistencia de Casamance frente a la administración colonial francesa.
La región posee importantes centros urbanos y turísticos. En la Baja Casamance, dentro de la región de Ziguinchor, destacan Ziguinchor, Bignona y Oussouye, además de localidades y zonas turísticas como Cap Skirring y Kafountine. En la Casamance Media y Alta destacan Sédhiou, Kolda y Vélingara, entre otras localidades.
Tradicionalmente se distingue entre la Baja Casamance, correspondiente principalmente a la región de Ziguinchor; la Casamance Media, asociada actualmente a la región de Sédhiou; y la Alta Casamance, correspondiente principalmente a la región de Kolda. Esta división refleja una concepción histórica y geográfica de la región que no coincide exactamente con las fronteras administrativas actuales. Desde 2008, la Casamance natural está formada por las tres regiones administrativas de Ziguinchor, Sédhiou y Kolda.
Tambacounda, por su parte, estuvo vinculada a la Casamance histórica en determinadas delimitaciones y concepciones territoriales, pero actualmente pertenece a la región de Tambacounda y no forma parte de las tres regiones que constituyen la Casamance natural. Por ello, es más correcto hablar de su vinculación con la Casamance histórica que incluirla directamente dentro de la Casamance actual.
Bibliografía y referencias
- Linares, Olga F. Power, Prayer and Production: The Jola of Casamance, Senegal. Cambridge: Cambridge University Press, 1992. Obra fundamental para el estudio de la sociedad Diola/Jola de Casamance, especialmente en aspectos relacionados con la organización social, agricultura, relaciones de parentesco, género, religión, islamización, poder y economía.
- Linares, Olga F. «Deferring to Trade in Slaves: The Jola of Casamance, Senegal in Historical Perspective». History in Africa, vol. 14, 1987, pp. 113–139. Estudio sobre las relaciones de las sociedades Jola con la esclavitud, la captura de personas y la trata atlántica, así como sobre las razones históricas que contribuyeron a que determinadas comunidades Jola desarrollaran tardíamente instituciones esclavistas.
- Linares, Olga F. «Kuseek and Kuriimen: Wives and Kinswomen in Jola Society». Canadian Journal of African Studies, vol. 22, n.º 3, 1988, pp. 472–490. Referencia complementaria para aspectos relacionados con las relaciones familiares, el parentesco y la posición de las mujeres en la sociedad Jola.
- Linares, Olga F. «Households among the Diola of Senegal: Should Norms Enter by the Front or the Back Door?». En Households: Comparative and Historical Studies of the Domestic Group, 1984, pp. 407–445. Referencia para el estudio de la organización doméstica y familiar entre los Diola.
- de Jong, Ferdinand. Estudios sobre los ritos de iniciación, el bukut, la identidad y las relaciones de poder en las sociedades Jola de Casamance. Referencia utilizada para contextualizar la importancia cultural del bukut y los procesos de iniciación.
- Ikuska. «Diola / Jola». Información sobre África. Fuente complementaria para aspectos generales relacionados con la distribución geográfica, población, cultura y religión de los Diola.
- Fuentes complementarias sobre Casamance, utilizadas para contextualizar la división territorial entre Baja, Media y Alta Casamance, así como su diversidad étnica, religiosa e histórica.
Investigación personal
Investigación personal: Oumar Xavier
A través de África
Difusión de la historia africana desde una perspectiva africana, con interés en la divulgación rigurosa y crítica de la historia y las sociedades africanas.
