Cuando se piensa en religión y África, quizá se tienda a exagerar un poco: hombres prosternándose ante ídolos de madera o piedra. Pero haremos un repaso sobre la historia de África y las religiones.
Egipto
En materia de religión, quizá el antiguo Egipto es lo más cercano que la gente conoce sobre sus deidades, algunas mitad animales y mitad humanas, o simplemente con cuerpos humanos. Los clásicos conocidos: Horus, el dios halcón; Osiris e Isis; Seth, que representa como un tipo de encarnación del mal; Ra, dios solar; Anubis, el dios con cabeza de chacal y que vive en el inframundo; Sobek, dios cocodrilo, y otra infinidad de deidades, cada una con sus funciones.
Aunque un faraón egipcio fue, de hecho, muy popular, Akhenaton, que instauró el culto a Atón, considerado sin precedente una forma de monoteísmo en el país, llegando a librar poderosas batallas políticas contra las poderosas castas sacerdotales egipcias. Akhenatón sería el padre de otro faraón famoso, Tutankamón.
El culto a Atón, representado como un disco solar, era un tanto parecido al del dios bíblico israelita, inclusive en himnos y demás, llegando a formularse teorías de si realmente no era una forma de culto a Dios.
Akhenaton y su familia recibiendo la luz de Atón.
Antiguo Magreb
El antiguo Magreb, llamado Tamazgha por los amazigh, los cuales son la población indígena, tenía una gran variedad y diversidad religiosa y en sus prácticas.
Se adoraba a varios dioses, culto y recuerdo a los ancestros, creencia en genios o espíritus y la presencia de lugares sagrados, como arboledas, ríos, piedras, prácticas muy comunes y similares en toda África.
Hubo una síntesis y sincretismo con fenicios/púnicos y otras culturas, sin restar, claro, a la originalidad.
Había dioses como Gurzil, divinidad guerrera representada con una cabeza de toro, considerado hijo de Amón, divinidad a la que tanto los amazigh como los antiguos egipcios rendían culto también.
Tanit, aunque asociada con Cartago, era reverenciada por los amazigh, divinidad de fertilidad, prosperidad, maternidad y protección.
Ifru, divinidad femenina guerrera y protectora.
Cosmologías africanas al sur del Sahara: dioses, espíritus, ancestros y fuerzas sagradas
Los africanos del interior del continente, más abajo del Sahara, pues creían en una diversidad de espíritus y genios que moraban en los elementos: árboles, lagos, ríos, tierra, piedra, aire y demás; es decir, la versión africana de los jinns árabes. También había cultos que giraban alrededor de ciertas deidades, como en Ifá, en Nigeria, lugar sagrado de los yorubas que contiene su oráculo. Cada zona tenía sus dioses particulares y fetiches (estatuas que representaban a la deidad).
Aunque se han podido comprobar algunas nociones monoteístas y, de hecho, el ideario de un Creador, en algunos lugares sin ninguna representación ni estatua, referido como el Dios del Cielo, Gran Espíritu. Por ejemplo, cuando los pueblos igbos de Nigeria tuvieron sus contactos con los cristianos, de hecho, les pareció que su dios Chukwu era el mismo dios que creían los cristianos.
También es de hacer referencia a la existencia de cultos a los antepasados que existían en esas sociedades.
Shango dios del trueno, armado con una maza u martillo, a veces visto como un tipo de dios justiciero, deidad nigeriana aunque tiene sus arquetipos en otras sociedades africanas.
Eshu, considerado un dios "marrullero", travieso y que hace de las suyas y siempre se sale de las suyas.
Hay que pensar que existia una gran variedad de divinidades y espiritus, masculinos y femeninos, con diversos atributos, desde deidades guardianas, creadoras, vinculadas a la agricultura, al agua y mucho más.
Un ejemplo Yemoja, divinidad u orisha (igual que los mencionados anteriormente), vinculada al agua, maternidad y protección, algunas veces confundida con Mami Wata.
Cristianismo
sacerdote ortodoxo etiope
En tiempos tempranos de la fe cristiana, se extendió por Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos, teniendo a hombres importantes como Tertuliano, Clemente de Alejandría, Orígenes de Alejandría, Cipriano, Atanasio y Agustín de Hipona, todo eso aún en tiempos del Imperio romano.
Pero, en sí, el primer país o reino africano en adoptar la fe cristiana fue Etiopía. El reino de Aksum fue la primera nación en convertirse a la fe cristiana, llamándose sus líderes Negus, conocidos en la literatura islámica y referido su gobernante por el profeta Muhammad (sws) como un hombre sabio y de justicia.
Aunque es de tener en cuenta que dentro del cristianismo reinaron las disidencias y las iglesias separadas que no aceptaban la autoridad católica. De hecho, la Iglesia etíope era independiente de la católica.
Pero, más allá de Etiopía, no había cristianos en el África más allá de Etiopía. No sería hasta la llegada del colonialismo europeo, con sus ejércitos, cuando vinieron distintos misioneros, anglicanos, católicos, protestantes, evangélicos y de otras denominaciones a evangelizar bajo la protección armada de las potencias alemanas, francesas, belgas, inglesas y españolas.
iglesia Piketberg en Sudáfrica
Islam
La entrada del Islam en el continente africano empieza con las conquistas de los conquistadores árabes en Egipto, con Amr ibn Aas, y en el Magreb, bajo Uqba ibn Nafi. Erróneamente, se tiende a pensar que se impuso a espada a los nativos africanos del África subsahariana, pero la historia muestra que no bajó por el Sahara ningún ejército de árabes blandiendo espadas por el aire y convirtiendo a la fuerza a cualquiera.
Los primeros contactos entre musulmanes y africanos de raza negra fueron, de hecho, en Etiopía, debido a la larga relación comercial de ese país con los habitantes de la península arábiga y a que sus soberanos acogieran a refugiados musulmanes. Posteriormente, la interacción entre musulmanes y los habitantes del África subsahariana fue más que nada comercial. Bajaban caravanas de comerciantes musulmanes árabes y amazighs (norteafricanos) a comerciar y hacer intercambios con los nativos: pieles de animales, marfil, diamantes, esclavos y otros objetos de interés. Pero en esas caravanas venían algunos musulmanes a quedarse en esas tierras del África, entre otras cosas, musulmanes que venían a predicar sus creencias a los nativos. Algunos eran sufíes, entre otras cosas.
Poco a poco se formaron los primeros reinos musulmanes totalmente africanos en esos lares, como el reino de Tekrur o Takrur, el Imperio Mandinga, el reino Sonray, los reinos fulanis y hausas, el reino de Kanem-Bornu. Posteriormente, en el África oriental, nacen las ciudades-estado dirigidas por árabes y swahilis.
Existen aún grandes y majestuosas mezquitas, como la de Timbuktu, o la famosa ciudad de Etiopía llamada Harar, que cuenta con más de 100 mezquitas y tumbas de grandes sabios religiosos musulmanes.
Posteriormente, la reacción islámica, tanto en el Magreb como en el interior, a los intentos colonialistas europeos fue en forma de movimientos armados de liberación. Aunque posteriormente acabaron siendo militarmente sometidos, al día de hoy siguen siendo tierras de mayoría islámica y con un gran crecimiento.
Mezquita en Malí
Judaismo
Por último, acabaremos con la presencia judía. De hecho, la presencia judía en África se remonta al antiguo Egipto, aunque, en base al relato bíblico, ya vivían allí. Posteriormente, en tiempos del Imperio romano o anterior a él, en lo que es el norte de África, vivían comunidades judías o de magrebíes judaizantes.
Pero quizás llama más la atención Etiopía, donde residían los falashas, conocidos como judíos negros, cuya ascendencia se cree que se remonta a tiempos del rey Salomón. Del rey etíope Menelik I se afirma que es hijo del rey israelita Salomón y de la reina Bilqis de Saba.
Posteriormente, en zonas del África occidental, en los reinos musulmanes, sobre todo en el África occidental y oriental, había una buena presencia de pequeñas comunidades judías que trabajaban la orfebrería y el comercio. También en el Magreb residían judíos sefardíes y mizrahim, sobre todo los primeros, que salían de España ante la Inquisición.
Posteriormente, ciertos grupos afirman tener un pasado hebreo. Unos siguen una forma de judaísmo o reconversión; otros, pues, siguen aún en sus antiguas religiones, sea la islámica o cristiana, pero afirman con orgullo tener un pasado remontado al padre Abraham.
Judios etiopes en Etiopia
Bibliografía:
- Libro African Religions: A Very Short Introduction de Jacob K. Olupona 2014.
- Investigación personal Oumar.
- Libro Religious Diversity in Late Antiquity 2010, de David Morton Gwynn, Luke Lavan, Susanne Bangert.
- Libro The Religious Traditions of Africa A History de Elizabeth Isichei · 2004